• La presidenta de la Fundación Luz de Esperanza obtuvo el máximo reconocimiento entregado por la División de Organizaciones Sociales tras representar a la Región de Atacama en la ceremonia nacional.

La ceremonia del Premio Anual Dirigencia Social y Comunitaria reunió este sábado en el ex Congreso Nacional a más de 500 representantes de organizaciones sociales de todo Chile, como parte de las actividades conmemorativas del Mes de la Dirigencia Social y Comunitaria.

En la instancia fueron reconocidos 16 dirigentes, representando a cada una de las regiones del país, por su trayectoria y aporte al desarrollo de sus comunidades. Por Atacama fue distinguida Violeta Guadalupe Martínez Flores, presidenta de la Fundación Luz de Esperanza, quien posteriormente recibió el máximo galardón de la jornada, el Premio Nacional de la Dirigencia Social y Comunitaria 2026.

La distinción fue entregada en una ceremonia que contó con la participación de la Directora Nacional de la División de Organizaciones Sociales, Katherine Montealegre, los ministros Judith Marín y José García Ruminot, el Subsecretario General de Gobierno, José Francisco Lagos, y la Presidenta del Senado, Paulina Núñez.

Tras recibir el reconocimiento, Violeta Martínez señaló que “es un verdadero orgullo. En primer lugar, haber representado la tercera región y posteriormente haber sido ganadora nacional, con mayor razón, una felicidad inmensa de poder representar a todas las dirigentas y dirigentes de nuestra región. Esto nos insta a seguir trabajando por el bien de la comunidad”.

Asimismo, agregó que “este reconocimiento lo quiero difundir con la única intención para los jóvenes, que realicen su labor social con mucho cariño, con credibilidad, con buen trato, responsablemente y que así el día de mañana puedan optar a un premio tan precioso como el que en este momento a mí se me entregó”.

El SEREMI de Gobierno, Jorge Díaz Jopia, extendió sus felicitaciones a la dirigenta copiapina, indicando que “la señora Violeta es testimonio de servicio y entrega por la comunidad y, al igual que muchos dirigentes sociales, cumple una de las labores más nobles que existen: preocuparse del bienestar de otros sin pedir nada a cambio”.

Finalmente, el vocero regional destacó que “esta es una invitación a seguir visibilizando los tremendos liderazgos que tenemos en nuestra región. Hoy la señora Violeta recibió el premio nacional, mañana podría ser otra persona, porque sin duda en Atacama los dirigentes sociales son el motor de la comunidad”.