Se identificaron brechas de información respecto de la compatibilidad de
los vehículos enchufables con conector de carga GB/T, con la
infraestructura de recarga pública disponible en el país, que representa el
5,6% del parque automotriz de electromovilidad con la infraestructura de
recarga pública disponible en el país.
● El rápido crecimiento y diversificación de este mercado plantea nuevos
desafíos respecto de la información disponible para los consumidores.
● Es fundamental que las empresas entreguen información clara, oportuna,
completa, comprobable y fácilmente accesible a los usuarios de este tipo
de automóviles.
Durante los últimos años, el mercado de los vehículos eléctricos ha ido en un fuerte
aumento en el país, así lo demuestran las ventas de unidades 100% eléctricas (BEV),
las cuales crecieron un 183,8% en 2024, acompañadas de una red pública que ya
supera los 1.900 puntos de carga.
Es en este contexto, que el Servicio Nacional del Consumidor (SERNAC) elaboró un
reporte técnico de monitoreo sobre el mercado automotriz de cero y bajas emisiones,
donde se detectó problemáticas vinculadas a la compatibilidad de los sistemas de
carga de vehículos eléctricos e híbridos enchufables.
A partir de un caso particular reportado por un consumidor, respecto de
incompatibilidad entre el tipo de cargador presente en el vehículo (GB/T), se identificó
que este tipo de carga no era compatible con la carga rápida disponible en la red de
electrolineras presentes en el país, dificultando su uso en carga rápida.
De acuerdo con el análisis realizado por SERNAC, en coordinación con el Ministerio de
Transportes y Telecomunicaciones, Ministerio de Energía y la Superintendencia de
Electricidad y Combustibles (SEC), el problema se relaciona con la falta de información
entregada al consumidor respecto de la compatibilidad del sistema de carga del
vehículo con la infraestructura pública disponible en el país. Esta situación limitó las
posibilidades de utilizar el automóvil en estaciones de carga públicas, restringiendo su
uso prácticamente a la carga doméstica (carga lenta), y por ende al radio de
autonomía diario del vehículo en términos de desplazamiento.

El caso resulta especialmente relevante considerando que, a diferencia de los
vehículos convencionales, los eléctricos e híbridos enchufables dependen de una
infraestructura de carga que debe ser compatible con las características técnicas del
automóvil. Por ello, conocer previamente el tipo de conector, las alternativas de carga
disponibles y dónde puede efectivamente cargarse el vehículo constituye información
esencial para tomar una decisión de compra informada.
El reporte advierte que esta situación no constituye un desafío aislado, ya que el
rápido crecimiento y diversificación de este mercado ha generado importantes
asimetrías de información para los consumidores.
Esta brecha se evidencia claramente en la infraestructura nacional, ya que por
ejemplo, los automóviles de carga lenta equipados con conector Tipo 2, que
representan un 90,3% de la oferta del mercado automotriz, cuentan con una
cobertura cercana al 100% en estaciones públicas que disponen de carga lenta
(98,31%).
En cuanto a la carga rápida, los vehículos equipados con conector CCS Tipo 2 cuentan
con una cobertura del 100% en las estaciones públicas que disponen de este tipo de
carga. En contraste, los vehículos que utilizan el estándar GB/T, que registran una
participación menor de 5,6%, carecen por completo de infraestructura pública
compatible en el territorio nacional, situación que no estaría siendo informada al
momento de la compra, por los proveedores.
A esto se suma la confusión en la comercialización de automóviles rotulados o
publicados como «híbridos», y que en realidad corresponden a tecnología
microhíbrida (MHEV), es decir, estos vehículos no cuentan con propulsión eléctrica
autónoma ni son reconocidos como híbridos por la regulación chilena, induciendo a
error sobre sus prestaciones reales.
En conclusión, es fundamental que las empresas que comercializan este tipo de
vehículos entreguen información clara, completa y fácilmente accesible sobre las
condiciones y alternativas de carga de cada modelo, incluyendo los tipos de
conectores, compatibilidades, adaptadores requeridos y restricciones existentes. Esta
información debe estar disponible antes de la compra, de manera que las personas
puedan evaluar no sólo las características del vehículo, sino también su real
posibilidad de uso de acuerdo con sus necesidades y con la infraestructura
disponible.