Desde la Secretaría Regional Ministerial de Justicia y Derechos Humanos de Atacama valoramos el respaldo de nuestro Gobierno al proyecto impulsado por la Bancada parlamentaria por la Reinserción, que busca reconocer oficialmente el 18 de julio como el Día Nacional de la Reinserción Social de las personas que están o han estado privadas de libertad.De esta forma, la iniciativa quedó un paso más cerca de convertirse en ley.

Lo anterior, fue anunciado por nuestro ministro Fernando Rabat, quien en el marco de la conmemoración de esta fecha, anunció el apoyo gubernamental a esta iniciativa quebusca establecer la conmemoración de manera permanente y para que cada año Chile vuelva a reunirse en torno a la convicción de que construir oportunidades también es construir seguridad, avanzandoen una política prioritaria y una responsabilidad compartida por todo el país.

Vale precisar que a nivel internacional se estableció el 18 de julio como el Día de la Reinserción Social, conmemorando el natalicio del líder sudafricano Nelson Mandela, quien permaneció en prisión durante 27 años, y cuyo legado contribuyó en la generación de reglas internacionales para el trato de las personas privadas de libertad con el objetivo de dar segundas oportunidades, promover el trato digno y entender la reintegración como un pilar fundamental para la seguridad.

En nuestro país hay cifras que no podemos dejar de observar, pues el 99% de las personas que hoy están privadas de libertad cumplirá su condena y, entre 2026 y 2030, serán más de 30.000 quienes vuelvan a sus barrios y comunidades. Con esta realidad, es preciso realizar todos los esfuerzos posibles para avanzar en reinserción social, ya que contar con un trabajo es clave para evitar la reincidencia delictual. Existe evidencia que sostener un empleo por al menos dos meses reduce la reincidencia en un 68,5%, y quienes pasan por un Centro de Educación y Trabajo (CET) reinciden solo en un 20% a dos años, frente al 50% de quienes salen sin apoyo. Pese a este impacto, hoy existen 317 plazas disponibles en los CET a nivel nacional que no están siendo ocupadas.

Por ello, es necesario abordar la reinserción social entre todos los sectores de la sociedad, avanzar en estas materias no es solo tarea del Estado, es un quehacer que nos involucra a todos pues impacta positivamente en la seguridad pública y requiere contar con esfuerzos desde el mundo privado, los servicios públicos, instituciones y comunidad, a fin de derribar prejuicios y facilitar el acceso a un empleo a quienes buscan cambiar sus trayectorias de vida.

En este cometido hacemos un llamado a las empresas regionales a creer en la reinserción, ya que además de contribuir a la generación de empleo, tienen la oportunidadde fortalecer su rol de responsabilidad social empresarial al asumir un desafío social complejo, pero que tiene una repercusión tan relevante en las comunidades ya que cuando una persona que ha cometido delitos tiene la posibilidad de aprender un oficio y contar con una posibilidad real de trabajo, se fortalece la seguridad pública.

El sistema penitenciario chileno presenta actualmente una ocupación cercana al 151% de su capacidad, con niveles de hacinamiento críticos en varias regiones, incluida Atacama donde nuestros penales son de antigua data y tienen diversas complejidades o déficit en sus infraestructuras. A ello se agrega que el 89% de la población penal proviene de los sectores más vulnerables del país y el 100% egresa con antecedentes penales, su principal barrera para acceder a un empleo formal. Es en esta realidad que radica nuestra urgencia de consolidar mayores iniciativas para la reinserción social de las personas que cumplen o han cumplido condenas.

La próxima semana en Copiapó nos reuniremos en torno a esta urgencia, en un encuentro organizado por la dirección regional de Gendarmería de Chile, iniciativa que contribuirá con un espacio para dialogar, derribar prejuicios y unir fuerzas entre el mundo público, privado y la sociedad civil para fortalecer la reinserción social de las personas condenadas y que requieren apoyo para cambiar sus vidas y las de sus familias.