A través de la realización de un seminario, se detalló el despliegue de
esta iniciativa que coordina al Estado y moviliza recursos públicos y
privados para promover nuevas industrias, fortalecer capacidades
regionales y avanzar hacia un crecimiento sostenible.

  • Biministro García: “Chile solo podrá crecer de manera sostenible si
    fortalecemos la inversión, la productividad y la diversificación,
    incorporando el desarrollo de los territorios y la inclusión de sus
    habitantes”.
    Santiago 3 de marzo de 2026.- Con la presencia de más de un centenar de
    personas, el Ministerio de Economía, Fomento y Turismo realizó ayer el seminario
    “Crecimiento y Futuro: Avances y Desafíos de la Estrategia de Desarrollo Productivo
    Sostenible”, instancia convocada para analizar los avances de esta agenda y abrir
    un espacio de diálogo en torno a los desafíos que enfrenta el país para impulsar un
    crecimiento con mayor dinamismo, innovación y sostenibilidad territorial.
    El encuentro, que se realizó en el centro Startuplab.01 de Corfo, fue inaugurado por
    el biministro de Economía y Energía, Álvaro García, quien destacó la labor
    implementada. “Durante nuestro gobierno avanzamos significativamente, partiendo
    por la creación del programa DPS, su gobernanza multisectorial y su importante
    presupuesto. Chile solo podrá crecer de manera sostenible si fortalecemos la
    inversión, la productividad y la diversificación, incorporando el desarrollo de los
    territorios y la inclusión de sus habitantes. Para lograrlo, es necesario persistir en el
    esfuerzo más allá de los ciclos políticos y fortalecer la colaboración entre actores
    públicos y privados”.
    En la oportunidad se dio a conocer la Política Nacional DPS que da cuenta de la
    primera estrategia con cobertura nacional tendiente a coordinar y financiar
    iniciativas que promuevan la innovación, sostenibilidad y tecnología para responder
    a desafíos estructurales como el bajo crecimiento tendencial, estancamiento de la
    productividad y efectos de la triple crisis ambiental, al tiempo que habilita nuevas
    industrias y fortalece capacidades en los territorios. En términos de recursos, entre
    los años 2023 y 2026, el programa registra $470 mil millones de pesos en inversión
    pública y $239 mil millones de pesos en apalancamiento desde privados y academia
    en sectores prioritarios, beneficiando a más de 1.100 empresas —cuatro de cada
    cinco MiPymes—, 394 equipos científicos y 32 universidades, a través de más de
    210 iniciativas.
    La jornada contó con una charla magistral del economista argentino,
    exrepresentante del BID en México, Dr. Ernesto Stein, quien destacó el foco que
    orientan este tipo de políticas incorporando a todos los actores de la cadena
    productiva. El experto, explicó las distintas formas de intervención, categorizando
    entre cuadrantes verticales y horizontales, inputs públicos e intervenciones de
    mercado, que puede realizar el sector público para apoyar al sector privado
    indicando que las más eficaces eran aquellas con externalidades positivas a todo el
    ecosistema.
    “Las intervenciones se justifican cuando hay sectores que tienen potencial
    competitivo y están enfrentando fallas de mercado, ya sea problemas de
    coordinación o problemas de externalidades y por eso no se desarrollan. Pero en
    América Latina, en su mayor parte, las intervenciones verticales han estado
    motivadas por búsqueda de rentas de sectores privados, con mucha capacidad de
    lobby y con capacidad de obtener estos beneficios y de ejercer presión; aunque no
    en Chile, debo decir”.
    “El programa de DPS me pareció un programa muy bien orientado, es consistente
    con la visión de políticas de desarrollo productivo que consignamos en un libro del
    BID hace diez años. Busca atender fallas de mercado, enfatiza la necesidad de
    diálogo y colaboración público-privada. Enfatiza la necesidad de coordinación al
    interior del sector público y también la necesidad de construir capacidades en el
    sector público para poder implementar estas políticas de manera efectiva”,
    complementó.
    Posteriormente, en un panel político estratégico, en el cual participaron la
    subsecretaria de Economía y Empresas de Menor Tamaño, Javiera Petersen; el
    gobernador regional de Magallanes, Jorge Flies; y el exministro de Hacienda,
    Ignacio Briones, y moderado por el vicepresidente ejecutivo de Corfo, José Miguel
    Benavente, se abordaron las condiciones necesarias para consolidar una política
    de Estado en esta área, destacando la importancia de la responsabilidad fiscal, la
    coordinación interministerial, la inversión habilitante y el fortalecimiento de
    capacidades regionales.
    Programa Desarrollo Productivo Sostenible
    La iniciativa orienta a impulsar la transformación productiva con innovación,
    tecnología y sostenibilidad. Estos recursos se canalizan mediante instrumentos de
    Corfo, que cumple un rol central en su ejecución; ANID y Sercotec; convenios con
    gobiernos regionales e iniciativas de diversa índole, tanto de entidades públicas
    como privadas, dirigidas a cerrar brechas productivas específicas, lo que permite
    activar proyectos estratégicos de alcance nacional y regional.
    Sus ejes estratégicos apuntan a descarbonización justa, resiliencia frente a la crisis
    climática, sofisticación y diversificación productiva con empleos de calidad, y un
    Estado innovador con capacidades habilitantes.
    Éste se articula en torno al Comité Interministerial para el Desarrollo Productivo
    Sostenible, creado en 2023 y presidido por el Ministerio de Economía, e integrado
    por las carteras de Hacienda, Minería, Energía, Medio Ambiente, Ciencia y la
    Vicepresidencia Ejecutiva de Corfo. La Secretaría Ejecutiva, alojada en la División
    DPS del Ministerio de Economía, coordina la implementación con los organismos
    ejecutores, mientras Corfo impulsa proyectos estratégicos en áreas como hidrógeno
    verde, litio, economía circular y biotecnología, asegurando coherencia, continuidad
    y capacidad de ejecución en el largo plazo.