La región cuenta con más de 54 mil personas de 60 años y más, de las cuales más de 47 mil pertenecen al 60% más vulnerable de la población.
Con la participación de decenas de personas mayores, autoridades regionales y representantes de la sociedad civil, el Servicio Nacional del Adulto Mayor (SENAMA) realizó el hito de cierre del Mes del Buen Trato a las Personas Mayores, instancia que puso énfasis en la reciente promulgación de la Ley N° 21.822, Ley Integral de Personas Mayores para el Envejecimiento Digno, Activo y Saludable.
Durante la jornada se presentaron los principales ejes de la Ley N° 21.822, entre ellos la consagración de un catálogo de derechos específicos para las personas mayores, la regulación del procedimiento de abandono social, el fortalecimiento institucional de SENAMA y la elaboración de una Política Nacional de Envejecimiento, que contará con procesos participativos donde las organizaciones de personas mayores y la sociedad civil tendrán un rol fundamental.
En la instancia, Jorge Godoy, consejero asesor regional de Personas Mayores, destacó la importancia del encuentro, señalando “necesitamos que más personas se comprometan con esta causa, porque vemos día a día las necesidades de nuestros adultos mayores. Mientras seamos personas autovalentes, también tenemos la responsabilidad de seguir apoyando a quienes más lo necesitan y contribuir a construir una sociedad que valore y respete a las personas mayores».
Por su parte, la dirigente social Marta Ibáñez valoró la nueva legislación y el proceso que comienza tras su promulgación. «Hoy damos un primer paso muy importante con esta ley. Ahora viene el desafío de su implementación y de que las personas mayores podamos participar aportando nuestra experiencia para que responda a las necesidades reales de los territorios. También será fundamental socializar esta normativa, porque solo si la ciudadanía conoce sus derechos podremos lograr un cambio que beneficie a las generaciones presentes y futuras», comentó.
La actividad formó parte de las diversas acciones impulsadas durante todo el mes de junio en el marco del Mes del Buen Trato a las Personas Mayores, iniciativa mediante la cual el Gobierno desarrolla actividades de sensibilización, promoción de derechos y reconocimiento del aporte de las personas mayores a la sociedad. Junio fue escogido para esta conmemoración porque el 15 de ese mes se recuerda el Día Mundial de la Toma de Conciencia del Abuso y Maltrato en la Vejez, establecido por la Asamblea General de las Naciones Unidas, transformando esta fecha en una oportunidad para reforzar el compromiso con un envejecimiento digno, activo, saludable y libre de cualquier forma de violencia.
La seremi de Desarrollo Social y Familia de Atacama, Jéssica Gómez, destacó que «el buen trato hacia las personas mayores debe ser un compromiso de todos los días, no solo de una fecha conmemorativa. Como Gobierno, estamos fortaleciendo ese compromiso con la Ley Integral de Personas Mayores, una herramienta que permitirá promover y proteger sus derechos, avanzando hacia un envejecimiento digno, activo y saludable».
Como cierre de la ceremonia, las autoridades y representantes de organizaciones de personas mayores firmaron simbólicamente un Compromiso Regional por el Buen Trato a las Personas Mayores, reafirmando la importancia de promover una cultura basada en el respeto, la dignidad, la inclusión y la protección de los derechos de este grupo de la población, además de impulsar su participación en la construcción de la futura Política Nacional de Envejecimiento.
El Programa de Buen Trato a las Personas Mayores, impulsado por SENAMA, busca contribuir al reconocimiento y ejercicio de los derechos de las personas mayores mediante acciones de promoción, prevención del maltrato, asesoría y coordinación de casos de vulneración de derechos.
Entre sus herramientas se encuentra el Fono Mayor 800 400 035, disponible de lunes a viernes, entre las 09:00 y las 18:00 horas, donde se entrega contención emocional, orientación sobre beneficios sociales y apoyo ante situaciones de maltrato o vulneración de derechos. Asimismo, a través de capacitaciones, actividades de sensibilización y trabajo intersectorial, el programa promueve una imagen positiva de la vejez y del envejecimiento.
