Este fin de semana se celebró en todo el país el Día del Patrimonio la fiesta cultural de Chile y este 2026 se celebran 27 años de una de las convocatorias ciudadanas más masivas, transversales y queridas del país, un fin de semana en que Atacama abrieron sus puertas sus puertas para recorrer, descubrir y vivir su patrimonio.

En Caldera no fue la excepción realizándose visitas a lugares patrimoniales, recorrido turísticos y conversaciones culturales. Pero también exposiciones de antigüedades como la que hizo Juan Centella, un hombre nacido en la pampa del norte de Chile y que llegó a radicarse en el puerto de Caldera. El ahora calderino Juan Centella, presentó una exposición de antigüedades basada en las historias de casas nortinas y del comercio de la época del salitre, este hobby de ir conservando antigüedades viene la cuna de su familia ya que su madre, una mujer pampina atesoraba los recuerdos de su madre quien lo conservaba y luego se los traspaso a su hijo Juan quien lo ha ido guardando al pasar los años.

Juan Centella, anticuario de Caldera, señaló “Estoy montando una exposición de tantas cosas preciosas que vienen de la pampa nortina son muchos recuerdos del pasado, esto ha sido un trabajo arduo y largo, en la memoria de mi madre y padre quienes nacieron en oficinas salitreras y es por eso que por mi interior corre la sangre pampina, hemos luchado mucho para realizar este aporte a la cultura y ojala muchas personas puedan disfrutar de esta exposición de antigüedades que parte del 1800 adelante. Lo mío de corazón soy un anticuario y estoy seguro que mis hijos y nietos seguirán con esta linda tradición”.

La exposición fue desarrollada en el patio de la filial de la Cruz Roja Caldera y la cual nos invitó a reconocer que el patrimonio no está solo en los libros, edificios o monumentos, sino también en las tradiciones, costumbres, oficios, expresiones cotidianas, memorias familiares, en las calles, barrios, ciudades y paisajes que caminamos y recorremos.

El patrimonio es una historia común, construida por muchas voces y generaciones. Una historia que se sigue escribiendo cada vez que participamos, recorremos, escuchamos, aprendemos, cuidamos y compartimos.