Priscilla Ferrera Santander
Directora Área Administración
Santo Tomás Copiapó.
Con septiembre cada vez más cerca, muchas familias ya comenzaron a hacer números. Algunos están cotizando pasajes, otros buscando alojamiento y muchos definiendo sus planes para Fiestas Patrias. Sin embargo, hay un gasto que suele quedar para el final y que este año podría tener un mayor impacto en el presupuesto familiar: el combustible.
Esta semana las gasolinas de 93 y 97 octanos registraron un incremento de $34,8 por litro, mientras que el diésel aumentó $97,4 por litro. Y el escenario podría cambiar nuevamente: de mantenerse las actuales condiciones del mercado, lo que proyecta una nueva alza cercana a los $35 por litro para la semana del 10 de septiembre, justo antes de Fiestas Patrias.
En una región como Atacama, donde muchas familias aprovechan el fin de semana largo para viajar hacia La Serena, Coquimbo o visitar a familiares en otras regiones, el costo del traslado adquiere un peso importante dentro del presupuesto total del viaje. Incluso quienes permanezcan en la región deberán considerar los desplazamientos propios de estas celebraciones.
El impacto tampoco se limita necesariamente a quienes utilizan un vehículo particular. El aumento de los combustibles puede ejercer presión sobre los costos de operación del transporte de pasajeros. En el caso de los buses interurbanos, por ejemplo, si esta tendencia se mantiene podría existir presión sobre el valor de los pasajes, especialmente en un período donde aumenta la demanda por viajes.
Desde el punto de vista de la planificación financiera, este es un gasto que conviene considerar con anticipación. Muchas veces las familias calculan alojamiento, alimentación y entretención, pero dejan para el final el costo del traslado. Incorporarlo desde el comienzo permite tener una visión más realista de cuánto costará realmente el viaje.
También existen pequeñas decisiones que pueden ayudar a cuidar el bolsillo: comparar precios entre estaciones de servicio, revisar la presión de los neumáticos y el estado del vehículo, mantener una conducción eficiente y evitar recorridos innecesarios. Para quienes viajarán en bus, cotizar y comprar con anticipación también puede ser una buena alternativa.
Más que alarmarse por una nueva alza, la invitación es a anticiparse. Si ya existe la decisión de viajar para el «18», el combustible o los pasajes debieran formar parte del presupuesto junto con alojamiento, peajes, alimentación y otros gastos.
Más allá de cuánto suban finalmente los combustibles, el mensaje es simple: una buena planificación financiera comienza anticipando los gastos.Incorporar desde ahora el costo del traslado puede ayudar a disfrutar las Fiestas Patrias con mayor tranquilidad y sin sorpresas de último minuto.
